Este tipo de entrenamientos implican un fuerte impacto sobre el cuerpo. Por ello, lo que se toma como característica indicativa de esta categoría es el hecho de que, durante la práctica deportiva ambos pies pierden el contacto con el suelo, volcando todo el peso del cuerpo sobre sí mismo al momento de la caída. Y es precisamente por esto que los ejercicios de alto impacto no se recomiendan, o al menos sin aprobación médica, para aquellas personas convalecientes de lesiones, con problemas articulares o en los huesos. Estos entrenamientos exigen el máximo, hasta el punto de agotamiento físico. Las personas son llevadas al límite, tanto mental como físicamente. En esta categoría entrarían buena parte de los deportes y actividades con saltos, boxeo, saltar la cuerda, correr, gimnasia, entre otros.

PROS Y CONTRAS DEL ENTRENAMIENTO DE ALTO IMPACTO

Beneficios: Mejoran la condición física y la fuerza cardiovascular, tonifican todo el cuerpo, queman una cantidad máxima de calorías y ayudan a liberar endorfinas –que dan una sensación general de bienestar-. Al realizar este tipo de entrenamientos se siente una sensación de logro por el reto personal que implica una de estas intensas clases. Este tipo de ejercicio también ayuda a aliviar el estrés, ya que permite liberar la agresividad reprimida y la frustración.

MITO: ¿ALTO IMPACTO = ALTO RIESGO?

No necesariamente. Ya que si bien  en los ejercicios de alto impacto se realizan saltos y carreras en el mismo lugar, los riesgos de contraer o no lesiones dependen de la manera, frecuencia e intensidad en que se ejecutan los ejercicios. Para ello hay que cuidar las articulaciones, que son las partes vitales del cuerpo que unen los huesos entre sí y permiten los movimientos.

El exceso de ejercicio o su discontinuidad, la falta de calentamiento previo y la elongación posterior generan lesiones o molestias que pueden retrasar el entrenamiento por varios días y hasta semanas. Aquí una serie de consejos sobre los cuidados que deben tomarse para hacer a las articulaciones y músculos más flexibles y menos propensos a sufrir esguinces y desgarramientos con los entrenamientos de alto impacto.

CUIDADOS

  • Calentamiento: entrar en calor antes de comenzar el entrenamiento es la parte principal de la práctica para preparar el cuerpo para la exigencia que tendrá. La entrada en calor debe durar entre cinco y quince minutos.
  • Postura: Alinear la cadera con las rodillas y los pies, además de revisar con el entrenador la alineación del cuerpo en cada movimiento.
  • El terreno: para correr, elegir una superficie sin muchos obstáculos. Los diferentes tipos de pisos ayudan a disminuir la fuerza de impacto.
  • Enfriamiento y elongación: luego de terminar con la parte principal de la práctica hay que tomarse por lo menos cinco minutos para moverse a un ritmo más lento para ayudar al cuerpo a volver en forma gradual a un estado de reposo, evitando incomodidades cardíacas.

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