En esta nota dividimos los pasos que debes seguir para cuidar y conservar tu DermaWand® en cualquier momento.

Esperamos que estos consejos te sirvan y en caso de que te animes a usar el DermaWand®, des clic aquí para saber más información.

1.-  CUANDO NO LO USES…

Fíjate que tu DermaWand® esté desconectado y la radiofrecuencia se encuentre en el nivel más bajo.

Es importante también que el bulbo esté cubierto con el tapón de plástico que incluye para que no sufra rayaduras o se rompa y que al guardar su cable, no esté demasiado enrollado o apretado.

2.- LUEGO DE USARLO, ¡LÍMPIALO Y DESINFÉCTALO!

Para limpiar el bulbo de tu DermaWand® usa tela de algodón. Debe ser suave y estar seca para no maltratarlo mientras le quitas los restos de crema facial, grasita o alguna otra impureza.

Si lo que quieres es desinfectarlo, vacía un poco de alcohol en la tela de algodón y limpia el bulbo suavemente.

3.-  AL GUARDARLO…

Asegúrate de que esté en un ambiente limpio, seco y libre de aceite o grasa.

Como te comentábamos en párrafos anteriores, limpia el bulbo de posibles restos de cremas o lociones faciales y revísalo constantemente para reconocer si tiene algún daño.

Recuerda siempre tapar el bulbo con su tapón de plástico para evitar que se rompa.

Si ya usas DermaWand® y tienes otro consejo que quieras compartir para conservarlo mejor, déjalo en los comentarios.

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